

No sólo los testimonios dan pistas sobre dónde están los desaparecidos, también la naturaleza
Ciencia, tecnología y cerdos. México experimenta nuevas formas de buscar a los desaparecidos
No sólo los testimonios dan pistas sobre dónde están los desaparecidos, también la naturaleza
Una vez inhumados los cerdos, analizan los cambios en cada fosa. Usan novedosas técnicas de mapeo satelital, geofísico y biológico —tanto con drones como a ras de suelo— para que esos datos, junto con información sobre cómo actúa el crimen en la zona, ayuden a acotar futuras búsquedas y decidir dónde excavar.
La idea es poner la ciencia y la tecnología al servicio de la sociedad en el país con más desaparecidos de América Latina sin haber vivido guerras ni dictaduras militares.
Miles de madres, padres y hermanos fueron durante años los únicos que caminaron por territorios controlados por el narco para buscar a los suyos sin más ayuda que una vara, que clavan en el suelo para ver si está compactado y luego huelen en busca de algún tufo orgánico.
Así hallaron gran parte de los enterramientos clandestinos localizados de una a otra esquina de México y mostraron una realidad que nadie puede ocultar.










