

La Presidenta Sheinbaum reconoció haberse reunido con Adán Augusto López para hablar de agenda legislativa
Cd. de México.- El golpe le llegó desde el edén tabasqueño, pero la sacudida la resintió en el corazón de la República.
El senador Adán Augusto López Hernández, líder de Morena en el Senado, dejó crecer las cosas durante una semana, hasta que la Presidenta Sheinbaum no quiso esperar más y le recomendó que saliera a aclarar el problemón que le representa la espinosa figura de su paisano y ex subalterno Hernán Bermúdez Requena, hoy prófugo de la justicia, por sus presumibles vínculos con la organización criminal «La Barredora».
Ahora el tabasqueño acusa los estragos: asomó como un personaje incómodo el domingo pasado, durante los trabajos del Consejo Nacional de Morena, donde el asunto de Bermúdez Requena opacó la creación de una comisión que se abocará a impedir la llegada a la 4T de impresentables de la política.»El golpeteo, claro que te desgasta… ni que fuera de hule», valoró ayer el presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña.
De por sí «seco» en su comunicación con la bancada de Morena, como observó uno de sus integrantes, el pastor del grupo parlamentario ha visto reducir su interlocución con sus compañeros.









