
Reglas Mínimas de las Naciones Unidas lo protegen: Vidaña Necesario evitar engaños al sistema penal: Olson
Chihuahua, Chih.- “El caso del padrastro de Jasiel Giovanny C. L. ha generado no sólo un legítimo clamor de justicia, sino también un debate necesario sobre el trato que deben recibir las personas trans en el sistema penitenciario”, señaló el abogado Gabriel Alejandro Vidaña Manjarrez, luego de que Abraham Alejandro F.D., presunto asesino del menor de ocho años, fuera ingresado al Cereso Femenil por ser una mujer biológica que transicionó a varón.
Pese a que Gilberto Loya Chávez, secretario de Seguridad Pública Estatal (SSPE), refirió que Abraham Alejandro F.D. podría ser una persona intersexual (es decir, que nació con ambos genitales), su abogado Érick Álvarez aclaró que no es así y que es un hombre transexual (biológicamente mujer).
“Toda su documentación es de Abraham Alejandro, su identidad y expresión de género es masculina, pero biológicamente es mujer”, explicó el defensor jurídico del principal sospechoso.
Además, afirmó que su cliente transicionó por elección. “Inició su transición y ahora es hombre transexual”.
“Le fue impuesta la medida cautelar de prisión preventiva justificada; mi cliente fue enviado al Cereso Femenil ya que es el lugar más idóneo por cuestiones de seguridad hacia él”, explicó la defensa del imputado.
Al respecto, Vidaña Manjarrez enfatizó que en México, como en otros países, el sistema penal y penitenciario opera bajo una lógica binaria y cisnormativa, es decir, o eres hombre o eres mujer, y todo lo que se salga de ese molde enfrenta obstáculos legales, administrativos y sociales.
“En este caso, el imputado es un hombre trans, es decir, una persona que se identifica como varón, aunque su sexo registral —probablemente aún no modificado legalmente— le haya permitido ser ingresado al Cereso Femenil por razones de seguridad. La autoridad justificó esta decisión como medida de protección, lo cual puede entenderse en términos de seguridad individual y prevención de violencia en reclusión, ya que, como sabemos, los centros penitenciarios masculinos son particularmente violentos y transfóbicos”, expuso.









