
Las nuevas disposiciones emitidas por la SEP entraron en vigor el sábado y ayer fue el primer día escolar en que tuvieron que acatarse
Selene Velasco y Alejandro León | Agencia Reforma
Cd. de México.-
En la Primaria Ramon López Velarde, en la Colonia San Felipe de Jesús, en GAM, hay dos puestos que venden comida chatarra a padres de familia y alumnos. Crédito: Alfredo Moreno Espinosa
Mientras que la prohibición de comida chatarra arrancó dentro de las escuelas, algunas con mayor celeridad que otras, el común denominador en todas es que su venta al exterior está extendida.
Las nuevas disposiciones emitidas por la SEP entraron en vigor el sábado y ayer fue el primer día escolar en que tuvieron que acatarse.Mariela Malagón, cuyas tres hijas estudian en escuelas públicas de la Alcaldía Benito Juárez -la Primaria Libertadores de América, el Jardín de Niños Matamoros y el Centro de Atención Múltiple 88-, aseguró que en los planteles se ofrecieron pláticas informativas, mientras que las tiendas escolares dejaron de ofrecer alimentos ultaprocesados o altos en azúcar y grasas.
«Esta es una medida buena (…). Ya vimos que sí hay reducción en todas las escuelas, quitaron muchas cosas de la cooperativa, (ya hay) solamente cosas nutritivas», dijo.
Gerardo González, padre de una estudiante también en el Centro de Atención Múltiple 88, consideró que el cambio requerirá un periodo de adaptación, pero que cambiar la dieta en el horario escolar será de gran ayuda.»Es algo difícil, porque de repente sí se les antoja que el refresquito, las papitas, pero sí, cuando es diario dices: ‘no, espérate, hay que cuidar tu salud'», comentó.
