
Por Reforma
Con 291 votos a favor, 158 en contra y 12 abstenciones, el Pleno de la Cámara de Diputados avaló desechar el desafuero de Cuauhtémoc Blanco, acusado de violación en grado de tentativa por su media hermana.
La votación se dio justo después de que Blanco tomó la palabra en tribuna, por invitación de su compañera de bancada, Adriana Belinda Quiroz, integrante de la Sección Instructora y una de las tres diputadas que avaló en ese órgano el dictamen que determinaba improcedente la solicitud de desafuero del ex futbolista.
Únicamente las bancadas de PAN y de Movimiento Ciudadano votaron de forma unánime en contra, mientras que todos los legisladores presentes del PRI votaron a favor de desechar el caso.
Morena, el Partido Verde y el Partido del Trabajo votaron divididos.
Entre los diputados que votaron en abstención se encuentran la vicecoordinadora de Morena, Gabriela Jiménez, quien había anunciado que votaría en contra.
La mayoría desechó el desafuero de Blanco en medio del descontento provocado por la invitación al morenista a que tomara la palabra en tribuna con lo que le dieron la posibilidad de ser quien cerrara el debate.
«Nada más quiero que me escuchen un poquito, todo esto que se me está haciendo es injustificado, lo único que les pido y que yo con mucho gusto estaría dispuesto a ir a la Fiscalía.
«Yo no tengo miedo, aquí estoy y estoy parado ante ustedes y estoy de frente dándoles la cara. Nada más esto fue después de seis meses la señora presentó esta demanda en mi contra y estoy dispuesto ir a la Fiscalía sin ningún temor, porque mi conciencia está muy tranquila», dijo Blanco protegido por legisladores de su bancada, quienes lo encubrieron ante el intento de legisladoras como Ivonne Ortega que querían acercarse para pedirle que se bajara de la tribuna, mientras frente a él, panistas, emecistas y priistas le mostraban carteles.
Lo anterior provocó el malestar de diputadas de Oposición y del PT que le reclamaron al presidente de la Mesa Directiva, el morenista Sergio Gutiérrez Luna, haber permitido que Blanco hablara ante el Pleno sin que su intervención estuviera registrada.
Diputadas de MC, lideradas por su coordinadora, rodearon a Gutiérrez Luna, quien comenzó a darle la palabra a las legisladoras inconformes, pese a la inconformidad de Morena.
«Sin su permiso presidente, y con la violentación pública de su actuar como presidente de la Cámara de Diputados, quiero que justifique a esta Cámara en dónde dice que el violentador puede cerrar la intervención. En qué parte lo dice, quiero pedirle que lo compruebe, y por lo menos tenga la dignidad de abrir una ronda más para que sean las mujeres las que se puedan expresar», demandó Ivonne Ortega.
Pero el enojo fue escalando.
La petista Margarita García acusó a Gutiérrez Luna, quien antes de que subiera a tribuna Blanco, pidió que le cerraran el micrófono a la presidenta de la Comisión de Igualdad de Género, la morenista Anais Burgos, de cometer actos de violencia, machismo y misoginia en la conducción de las sesiones.
«Es lamentable que a un posible violentador le hayas dado la palabra. No es la primera vez que rompes un acuerdo, ¿pero qué te pasas por el arco del triunfo el reglamento del Congreso? Aquí no estás en tu casa, diputado presidente», advirtió.
García le exigió a la morenista dejar de demostrar su ineptitud y el conflicto de interés que trae con los violentadores.
Las voces en contra de la participación en tribuna de Blanco salieron incluso de su bancada.
La diputada Magda Erika Salgado lamentó que el legislador los llevara a vivir una «situación tan bochornosa».
«Somos 251 legisladoras y hoy teníamos o tenemos todavía la oportunidad de marcar un precedente, esto no se trata del señor Blanco, ni se trata de juzgarlo, no, porque a nosotras no nos corresponde, pero sí nos corresponde marcar un precedente en que los temas de mujeres tenemos que ir juntas», llamó.
La panista Noemí Luna calificó el día de hoy como lamentable, porque las y los diputados que votaron por desechar el caso, tiraron por la borda el discurso de «Yo sí te creo».
«No sólo porque usted indebidamente permitió que un diputado hablara a su favor cuando no estaba en el orden del día, si no también porque se han cumplido el propio reglamento de la Cámara de Diputados () El diputado usó la tribuna y no tuvo la ética de excusarse para no votar a su favor, como tampoco tendrá la ética de presentarse ante un juzgado», advirtió.
Al término de la sesión, la discusión continuó por los pasillos de San Lázaro, donde la activista Yndira Sandoval, impulsora de la iniciativa 3 de 3 contra la violencia, arremetió contra la diputada del Partido Verde, Cindy Winkler, a quien le gritó «¡Fuera! ¡Fuera!» «¡No nos representa!» «¡Defensora de los agresores!», pese a que votó en contra del dictamen.
La legisladora aclaró que como representante del Distrito 3, en Morelos, hizo valer la voz del pueblo y votó en contra, tras asegurar que el coordinador de su bancada, Carlos Puente, hizo explícita la libertad de su voto.
«Está registrado, mi votación fue en contra. Nada más que la señora (Yndira Sandoval) alborota. Le gané el Distrito 3», declaró a la prensa.
Sandoval, dijo, fue citada a la Comisión de Igualdad de Género, a quien -acusó- le cambió el discurso de la noche a la mañana para hacer valer los posicionamientos y la libre autonomía para tomar una decisión, misma que no ocurrió.
«El zacatecano que hoy no se presentó, porque dicta línea a varias bancadas, hoy dejó claro que los agresores se cuidan lo mismo que los edificios y que las puertas del Palacio Nacional. No llegamos todas», apuntó.
