
El Secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard Casaubón, presentó un análisis sobre los posibles efectos de un incremento en los aranceles a las importaciones provenientes de México.
Por: Tiempo
Durante la conferencia matutina, Ebrard hizo una comparación con precedentes históricos, explicando que un aumento de aranceles similar podría tener graves repercusiones tanto en los consumidores como en la industria estadounidense.
El último antecedente relevante de una medida arancelaria de alto impacto data de 1971, cuando el presidente Richard Nixon impuso un arancel general del 10% a las importaciones con el fin de modificar las políticas cambiarias de sus socios comerciales. Ebrard explicó que, si bien en ese entonces los efectos fueron limitados y el aumento fue temporal, hoy las circunstancias son muy diferentes. En 1971, Estados Unidos importaba solo el 3.4% de su Producto Interno Bruto (PIB), mientras que hoy esa cifra ha crecido a un 12.7%, lo que significa que un aumento en los aranceles de 10% sería mucho más perjudicial ahora.
El impacto no solo recaería sobre las economías de los países exportadores, sino que afectaría directamente a las empresas estadounidenses que operan en México, especialmente las automotrices. Empresas como Ford, General Motors y Stellantis, que cuentan con fábricas en México, dependen en gran medida de la exportación de vehículos a Estados Unidos. De hecho, el 88% de las camionetas pickup que se venden en EE. UU. provienen de México.
Ebrard subrayó que un aumento del 25% en los aranceles afectaría de manera directa a estas grandes corporaciones estadounidenses, ya que significaría un incremento en sus costos de producción, duplicando esencialmente los impuestos sobre sus utilidades. Como resultado, no solo las empresas perderían competitividad, sino que también se generarían pérdidas de empleos. Según estimaciones de la Secretaría de Economía, más de 400,000 puestos de trabajo podrían desaparecer en Estados Unidos ., en su mayoría en el sector automotriz y de autopartes, que genera millones de empleos bien remunerados en ese país.








